Seminario Mayor San José Diócesis
de Veracruz
Ensayo sobre el tema:
¿QUIEN ES EL HOMBRE?
Bajo en
pensamiento filosófico de Aristóteles. Enfocándose desde sus diferentes teorías.
Alumno: Rafael Gregorio Estrada.
Grado: 2 de
filosofía.
Veracruz, Ver.
Tema: Sobre ¿Quién es el hombre?
Desde el pensamiento filosófico de
Aristóteles.
Enfocándose desde sus
diferentes teorías.
Introducción.
¿Quién es el hombre? Es esta una pregunta, como muchas
otras, que se nos impone; tanto en la vida cotidiana como en la investigación
científica. En ocasiones nos preguntamos por el mundo y por la cosas, por la materia
y por la vida, por su esencia y por sus leyes, el qué es todo eso y cuál es su
sentido.
Es esta una pregunta como tantas otras, y sin embargo
presenta unas características especialísimas, porque afecta al hombre que
interroga. El hombre se pregunta por su propia esencia, y tiene que preguntarse
por qué es problemático para sí mismo. Y tanto más problemático se resulta
cuando los acontecimientos de la época le ponen en tela de juicio como el absurdo
aparente de su existencia.
Sólo el hombre es capaz de preguntarse y preguntar;
cosa que no pueden hacer ni las piedras, ni las plantas, ni tampoco el animal,
ya que el hombre es un ser capaz de razonar, pensar, que sabe de sí mismo y
comprensible al preguntar.
El quién es el hombre muestra constantemente nuevas
profundidades y misterios que provocan a su vez nuevas preguntas. En manera que
las preguntas de la humanidad no se puede reducirse al silencio. Y aunque a lo
largo del tiempo se hayan dado respuestas diversas a ésta interrogante, y hasta
aparente, o real o contradictorias podrían ser. Sin menor duda algún tratado de
la filosofía humana, ha de tener en cuanta una de las posibles respuestas. En
esta pregunta sobre el tema de ¿Quién es el hombre? estará enfocada bajo la perspectiva
del pensamiento racional filosófico de Aristóteles.
Justificación del tema.
Me ha interesado este tema por el simple hecho de
preguntarme que pensaba este gran filósofo, Aristóteles, sobre quién es el
hombre ya que este ha sido y seguirá siendo una de las interrogantes dentro de
nuestra naturaleza y que tal vez no encontremos la suficiente respuesta de
esto.
Para mi es atractivo el conocer sobre el qué pensaban
los grandes sabios de la antigüedad sobre
el hombre, pero en especial me enfoco al de Aristóteles. Así pues esto me ha
llevado a la pequeña investigación sobre este tema.
Planteamiento del problema
1.- ¿Quién es el
hombre?
2.- ¿Qué pensaba
Aristóteles sobre el hombre?
Objetivos generales
1.- Clarificar los conocimientos en base al
pensamiento filosófico de Aristóteles, en el cuestionamiento del hombre, para
tener en bien las ideas o conocimientos de manera precisa, concreta y correcta.
2.- Analizar el problema del hombre viendo desde la
antigüedad, para tenerlo en cuenta en la vida diaria, en este tiempo de estudio
a la filosofía, ya que ayudara a entrarnos mejor e los pensamiento filosóficos
sobre el hombre
Capítulo I.- EL
HOMBRE.
a).- La teoría
del hombre según Aristóteles.
b).-El hombre en
la Teoría ética de Aristóteles.
c).- El hombre
en la teoría política de Aristóteles.
Capítulo II.- ALGUNAS
CARACTERISTICA Y VOLUNTAD DEL HOMBRE.
a).- Desde Aristóteles:
El hombre evidente no como tipo normal…
b).- La voluntad
humana es la causa de la acción…
Capítulo I.- EL HOMBRE
a.-) La teoría del hombre según Aristóteles.
La teoría del hombre de Aristóteles no tiene
connotaciones místicas como la de Platón. Para Aristóteles el hombre es un ser
natural más, por lo que al analizarlo sigue la misma teoría que para el resto
de seres, es la teoría Hilemórfica.
La materia se identifica con el cuerpo, y la forma con
el alma. Esta unión de cuerpo y el alma es una unión substancial. Aristóteles
niega la inmortalidad del alma. Será el principio vital, es decir, aquello que
dota la vida a los cuerpos, por lo tanto, todos los seres vivos tendrán alma.
Hay distintos tipos de alma, y de aquellos dependerán las funciones de los
seres vivos, es decir, en el hombre que está sumergido en la realidad y que no
es simplemente objeto del mundo físico sino que va allá.
o
Alma
vegetativa: propia de los vegetales, a
ella van unidad las capacidades de asimilación y reproducción.
o
Alma
sensitiva: propia de los animales, a ella van unida las capacidades propias del
alma vegetativa más la del deseo, la del desplazamiento, la sensitiva incluso
la de la imaginación y la memoria.
o
Alma
racional: es propia del ser humano: a ella van unida las capacidades de las
almas sensitiva y vegetativa, además de las capacidades de entendimiento y
voluntad, propias del hombre. (Hirschberger, Johannes;, 1997)
b.-) El hombre en la teoría ética de Aristóteles
En esta teoría defiende que todas las acciones humanas
tienden o van encaminadas a conseguir la
felicidad. Todas las acciones tienen un fin, que se identifica con el bien supremo.
Para Aristóteles la felicidad consiste en lograr la perfección de la propia
naturaleza humana., el hombre es feliz cuando actúa de acuerdo a su naturaleza.
El hombre es caracterizado por la razón y será feliz
cuando viva de acuerdo con ella, es decir, cuando se dedique a actividades
intelectuales. Para Aristóteles a vida contemplativa seria la vida ideal, es el
único modo de vida para el cual el hombre es autosuficiente. Pero como el
hombre no es solo razón, son necesarias otras cosas apara conseguir la
felicidad: ciertos bienes económicos, ciertos bienes corporales, y la posesión
de ciertas virtudes.
La virtud será la disposición del alma que consiste en
una capacidad y una actitud permanente y preferencial para comportarse de un
modo determinado. La virtud se consigue mediante el ejercicio y el hábito. Por
ejemplo para ser justo, hay que practicar la justicia. El hombre no se es
virtuoso por naturaleza, ni tampoco basta la enseñanza. Aristóteles hace una
distinción entre dos tipos de virtudes, según los dos rangos propios del alma
racional.
La virtud dianoética: entendimiento, son las virtudes
intelectuales que consiste en la perfección del entendimiento de la razón, la
ciencia, la sabiduría, la técnica, la prudencia, etc.
Virtud ética: voluntad, son las relacionadas con el
dominio de la razón sobres los impulsos sensibles, las que perfeccionan el
carácter. La fortaleza, la templanza, la justicia, la amistad, etc.
Aristóteles dice que la virtud es la actitud o el hábito
de escoger el justo medio adecuado a nuestra naturaleza tal como es determinado
por el hombre razonable y sabio. (Reale, Giovanni;, 2010)
c.-) El hombre en la teoría política de Aristóteles.
Para Aristóteles el hombre es un animal sociable por naturaleza,
un animal político. Vive y necesita vivir en sociedad para poder desarrollarse.
De forma aislada es incapaz de desarrollar sus capacidades. La sociedad es algo
natural, y una prueba de esto es que el hombre está dotado de la palabra.
El hombre no es autosuficiente, necesita de los demás
y solo en sociedad puede lograr su perfección de naturaleza. En la sociedad, la
primera comunidad es la casa es decir la familia, de la agrupación de casas
surge las aldeas, y de la agrupación de aldeas surge la polis. La polis es el
conjunto y como tal es superior a sus partes, es autosuficiente y en ella el
hombre puede desarrollase plenamente.
Aristóteles es más realista que Platón, de las formas
de gobierno existentes ve cuales pueden ser válidas o cuáles no. Distingue tres
formas de gobierno validas y tres no validas. La diferencia está en si
pretenden conseguir un bien común y u bien individual. Las válidas son: monarquía,
aristocracia, y democracia. Las no validas son: tiranía, oligarquía y
demagogia.
CAPITULO II: ALGUNAS CARACTERÍSTICAS Y VOLUNTAD DEL
HOMBRE
a.-) Desde Aristóteles: El hombre evidente no como tipo
normal.
Para Aristóteles era evidente establecer al hombre
como tipo norma. En la descripción de las diferencias anatómicas de los
animales se tienen que dar principio por
el hombre. Pues, así como cada uno prueba las monedas según las características
que son lo más conocido por él, así lo es también en otras cosas. El hombre es
para nosotros por necesidad lo más conocido entre todos los animales. Las parte
individuales del cuerpo son, por cierto, perceptibles sin ningún problema; más,
para no dejar fuera de consideración su
serie ordenada y para enlazar inmediatamente percepción y explicación, voy
ahora a enumerar las partes, primeramente los órganos y luego los tejidos.
En realidad Aristóteles conocía la anatomía de ciertos
animales mucho mejor que la del hombre. Es comprensible que considerara la
posición de los órganos en el hombre como: “adecuada a la naturaleza”, pero
esto tenía como consecuencia que se atuviera a su escala de valores para las
direcciones: derecha mejor que izquierda; hacia adelante mejor que hacia atrás;
hacia arriba mejor que hacia abajo. Esta perspectiva axiológica se manifiesta
especialmente en su anatomía comparada. Nosotros solemos decir sin duda, que el
hombre tiene una buena facultad de percepción, por que posee buenos órganos
para ello.
Aristóteles invierte la relación: Anaxágoras afirma
que el hombre es el más inteligente de l0s animales por que posee manos.
Mediante reflexión sin embargo, reconocemos que el hombre recibió manos, porque
es el animal más inteligente. Las manos
son un instrumento, y la naturaleza reparte siempre, como un hombre razonable,
cada cosa a aquellos que saben usarla. Así, la naturaleza da al mejor y al que
domina lo menos valioso y no a la inversa. Por ello el hombre tiene manos, porque
es racional. Cuanto más inteligente sea el hombre cuantos más instrumentos
habrá de manejar bien, es mas en cierta medida es el instrumento de los
instrumentos. (Igemar, During;, 1990)
b.-) La voluntad humana es la causa de la acción.
.
El hombre, en efecto, tiene el poder de producir o
crear. Y, entre otras cosas, él produce, a partir de ciertas causas o
principios originarios, sus hechos y acciones, ¿Por qué tiene este poder? La
acción es algo y no se puede atribuir a ninguna sustancia inanimada, ni
siquiera a una existencia animada, excepción hecha del hombre. Es por
consiguiente, evidente que el hombre es el verdadero procreador o productor de
las acciones. (Alberto, Sanchez Márquez;, 2OO1)
Ahora bien nosotros vemos que las acciones están
sujetas o son susceptibles de cambios, y vemos también que nosotros constantemente
obramos de diferentes maneras. Además, nuestras acciones proceden de unos
determinados principios; es evidente, por tanto, que puesto que las acciones
cambian, también cambian los principios de las acciones de que ellas proceden,
igual que demostramos por la analogía de los seres geométricos.
Ahora bien el principio de una acción mala, como de
una acción buena, es una determinación, un acto de voluntad y todo aquello que
en nosotros tiende a ala razón. No hay que dudar, por tanto, de que también
estas cosas cambian. Pero los cambios en nuestro obrar están bajo el control de
nuestra voluntad: luego, también lo están la determinación, y l principio de
que ellos lo originan. Y, en consecuencia, no hay que dudar de que esté en
nuestro poder de ser buenos o malos.
Quizá alguien dedujera de lo dicho la siguiente
consecuencia: dado que se halla en mi mano de ser justo y bueno, seré, si
quiero, el mejor de todos. Sin embargo, esto no es una manera posible. ¿Por
qué? sencillamente, porque esto no es posible lograrlo ni siquiera en el
cuerpo, no por eso vendrá a ser inmediatamente el mejor en el cuerpo. Pues el
conseguirlo no está tan solo el emplear un cuidado máximo de su cuerpo, no por
eso vendrá a ser inmediatamente el mejor en el cuerpo. Pues el conseguirlo no
está tan solo en emplear un cuidado riguroso con él, sino en tener además, por
naturaleza, un cuerpo bueno y honesto. Así, pues, por medio de un cuidado esmerado
tendrá sí un cuerpo mejor, pero no será en mejor de todos.
Lo mismo hay que aplicar al caso del alma; porque no
será uno el mejor de todos, por
quererlo, a no ser que se añada a ello la capacidad de su naturaleza para ser
el mejor, pero sí será mejor que antes.
Conclusión.
En efecto hemos llegado hasta este punto en donde
cerraremos no como un fin de todo, sino
como un hasta aquí de esto. En base al tema o a la interrogante de ¿Quién es el
hombre? Hemos dicho pues que el hombre para Aristóteles es un ser netamente natural,
dice pues es un ser que posee cuerpo y alma. Así que ya desde desde tiempos atrás la vida del hombre se pone
en tela de juicio, ya que es tan claro en el pensar de los filósofos tal como
lo vemos en Aristóteles. Esta interrogante nos lleva hasta el más allá de lo antiguo.
En efecto el hombre es un ser razonable y meramente natural.
En lo concluso sólo el que diga ¿Quién es el hombre?
Parece, desde el punto de vista filosófico, responder a lo que el “punto rojo”
del árbol de la evolución nos termine siendo.
Fuentes y bibliografías.
I.
Historia
de la filosofía – antigüedad, edad media, renacimiento - Johannes Hirschberger.
Tomo I – Luis Martínez Gómez – España 1997.
II.
Obras
selectas – Aristóteles – Alberto Márquez Sánchez – Madrid 2001.
III.
Exposición
e interpretación de su pensamiento.Ingemar During – UNAM. México 1990
IV.
Historia
de la filosofía - Giovanni Reale- Darío
Antiseri- editorial san pablo- Bogotá- Colombia. 2010
V.
Apuntes
de la asignatura historia de la filosofía antigua.